“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.” – Gen 2:24
Un artículo de la revista Christianity Today (online) reveló un movimiento que está tomando fuerza en algunos campus universitarios de EE.UU. Ha surgido como una reacción sana a una practica malsana: Es común que la sexualidad de los jovenes actuales se desarrolle en relaciones de una noche, donde muchas veces, el exceso de alcohol es un ingrediente fundamental; en inglés, “hookup“, se conocen, se “enganchan” (hookup), y siguen sus vidas sin realmente conocerse.
Como reacción, varios alumnos se han organizada para levantar la voz a favor de la virginidad hasta el matrimonio y la abstinencia. Se citan los casos de agrupaciones en las universidades de Harvard y Princeton. Sin embargo, los motivos que los llevan a adherirse a estos prinicipos no son bíblicos ni teocéntricos. Mas bien, descansan en estudios cientificos y ética filosofica. Los argunmentos son:
- Abstinencia premarital asegura mejor salud, mejores relaciones interpresonales y mejor sexo dentro del futuro matrimonio.
- Se evitan enfermedases, embarazos no deseados, violaciones, sentimientos de culpa y alienación y, en algunos casos, tasas menores de divorcio y pobreza.
Esto solo puede significar una cosa. Lo que Dios dice sobre la sexualidad humana no es una imposición arbitraria. Dios no necesita probar cientifica y filosoficamente las cosas; las dice porque sabe que debieramos recibirlas confiando en su amor y en su anhelo de nuestro bienestar. Ahora el ser humano, confiando es su intelecto, ha llegado al mismo punto de partida que nos dejó Dios desde que nos creó. Habríamos ganado mucho escuchando a Dios, y no tratándolo como un inventos de tabúes.
Dios no reaccióna, el actúa anticipadamente dándonos a conocer el ideal que tiene para nosotros. Esto es cierto con la sexualidad y con todo lo demás. Hacemos bien en confiar en Dios.
